7-6-2012
Cumbre. Putin propuso sumar a Turquía e Irán en una futura reunión con Damasco
Las relaciones entre China y Rusia nunca han sido tan estrechas y fructíferas como hoy», manifestó ayer el primer ministro chino, Wen Jiabao, durante su encuentro con el presidente ruso, Vladimir Putin, quien llegó a Pekín para asistir a la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), que finaliza hoy.
El país más poblado y el más extenso del mundo ya no ocultan una alianza que tiene como objetivo contrarrestar el peso que Estados Unidos tiene en el planeta desde el fin de la guerra fría.
Hoy, el asunto que dirime la pulseada entre el matrimonio Pekín-Moscú y Washington es el dramático conflicto sirio, como antes lo fue Afganistán y el polémico programa nuclear iraní.
Pero, esta vez, los dos grandes de Asia, en especial China, no ocultan su preocupación por los planes futuros de la Casa Blanca en el área que consideran su patio trasero.
El sábado, el secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, de visita en Vietnam aseguró que el 60% de los buques de guerra estadounidenses estarán apostados en la región Asia-Pacífico.
La reunión mantenida ayer entre Putin y el presidente chino, Hu Jintao, sirvió para acordar un refuerzo de las relaciones militares entre ambos países. En abril las dos fuerzas navales realizaron maniobras navales conjuntas en el mar Amarillo.
Los antiguos rivales de la guerra fría llevan desde el martes la batuta del foro regional, fundado en 2001 y al que este año asisten los mandatarios de sus países integrantes (China, Rusia, Kazajistán, Kyrgistán, Tayikistán y Uzbekistán) y también el presidente iraní, Mahmoud Ahmadineyad, y el afgano, Hamid Karzai.
Siria
La crisis siria ha sido uno de los puntos clave de las conversaciones entre Putin y los líderes chinos, en las que se abogó por la convocatoria de una cumbre internacional que incluya también a Turquía e Irán.
«Todos los países que puedan tener influencia para solucionar la crisis deberían sentarse en una mesa y tratar de entenderse», dijo ayer a la prensa el canciller ruso, Serguéi Lavrov, aunque no especificó dónde ni cuándo podría tener lugar esa cita.
El jefe de la diplomacia rusa mencionó que tanto el Consejo de Seguridad de la ONU como la Liga Árabe -además de Turquía e Irán- deberían estar presentes en esa cumbre, y recordó la oposición de Rusia a una intervención extranjera en Siria, al modo de lo ocurrido en Libia.
«La gente de la oposición siria no quiere una intervención; es algo que solo quieren desde fuera del país», declaró, y aseguró que la injerencia «no es el camino correcto».
Según Lavrov, esta opción está siendo debatida con China, que en principio la apoyaría, después de que ambos países (los dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad) vetaran en dos ocasiones una intervención en Siria para poner fin al conflicto.
Por otro lado, Putin y Hu mostraron su preocupación por el futuro de Afganistán tras el retiro de las tropas de la OTAN en 2014.